.El mar nuestro de cada día |
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EDUARDO GALEANO |
LUIS RICO |
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2005
| ESTA ES LA HISTORIA QUE QUIERO CONTAR (canción) Esta es la historia que quiero contar Patria argentada codicia imperial Manto sagrado de la tricolor Esta es la historia que quiero contar Esta es la historia que quiero contar Esta es la historia que quiero contar |
1865 BELZU Una marea de indios sublevados ha devuelto el poder a Belzu. Manuel Isidoro Belzu, El tata Belzu, vengador del poderío, verdugo de doctores. El tata Belzu regresa a La Paz en oleaje de multitudes. Mientras gobernó, la capital de Bolivia estuvo donde él estaba: en el anca de su caballo. Los dueños del país desataron más de cuarenta golpes y no consiguieron voltearlo. Lo odiaban los mercaderes extranjeros por que Belzu les prohibió la entrada y amparando a los artesanos de Cochabamba, rechazó la invasión de ponchos fabricados en Inglaterra. Le tuvieron terror los leguleyos esos por cuyas venas corre tinta azul o agua. También conspiraron contra él los señores de las minas, esos que jamás pudieron dictarle un decreto. Belzu enjuto y bello, ha vuelto, entra a palacio a caballo, a paso suave. Como navegando sale al balcón principal y arenga al pueblo boliviano: |
EL TATA BELZU El tata Belzu ha ganado El tata Belzu a caballo La muerte ronda que ronda Furiosos los extranjeros En actitud irrisoria Nunca pudieron voltearlo |
1865 MELGAREJO Melgarejo, el más feroz enemigo de Belzu, es un Hércules capaz de cargar un caballo al hombro. Nació en Tarata, alta tierra de altas hierbas, de padre que ama y huye. Nació un domingo de Pascua.- "Dios me ha escogido para nacer mientras Él resucitaba" les decía Melgarejo a los Obispos y Cardenales. Antes de aprender a caminar supo galopar los caballos. En su infancia bebió la mejor chicha de Bolivia, la de maíz mascado y escupido por las viejas de más pícara saliva. No sabía ni firmar cuando ya no había quién lo parara en las cargas guerreras a todo miedo, cuerpo a cuerpo partiendo gentes a golpes de puño, lanza y sable. A muchos ha desgraciado Melgarejo, ha matado en día claro y en noches sin luna. Entre farras y jaleos ha conocido el poder y el destierro. Anteanoche durmió en un trono y anoche en las arrugas de los cerros. Ayer entró a la ciudad de La Paz a la cabeza de su ejército. |
NACIÓ UN DOMINGO DE PASCUA Nació un domingo de Pascua Al viento su poncho sangre El general Melgarejo El general Melgarejo |
1865 EL GOLPE DE ESTADO MÁS BREVE DE LA HISTORIA Es la hora de Belzu. ¡Viva Belzu! grita la indiada ¡Viva el Tata Belzu! En la ciudad de La Paz, Melgarejo ha perdido la batalla y viene a rendirse, Melgarejo atraviesa la plaza Murillo, atraviesa el griterío: ¡Viva Belzu! ¡Viva el Tata Belzu! En el vasto salón del segundo piso, Belzu aguarda al derrotado. Melgarejo sin levantar la mirada, la barba negra aplastada contra su pecho de toro, entra al palacio, sube las escaleras mientras la muchedumbre grita en la plaza Murillo ¡Viva Belzu... Viva el Tata Belzu! Melgarejo camina hacia Belzu. El presidente se levanta y abre los brazos diciendo: Te perdono. |
EL GENERAL MELGAREJO El General Melgarejo Borrachera del poder Extenso el pecho del toro |
1867 LA DIPLOMACIA, CIENCIA DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES 1867 La Diplomacia. Ciencia de las relaciones internacionales. Montado en Holofernes, su caballo de guerra y fiestas, el presidente Melgarejo llega a la catedral de La Paz a escuchar misa solemne. Luce uniforme de general del ejército de Chile y en su pecho relumbra el gran cordón de la Orden Imperial de Brasil. Hay dos seres en el mundo, dos nomás, que el general no mira de reojo: El caballo Holofernes y la bella Juana Sánchez. El embajador de Chile alza su copa y brinda con Holofernes y a la salud de Holofernes, cuando el negro caballo se asoma a la mesa presidencial para beber cerveza entre ministros, obispos y generales. El embajador de Brasil cubre el cuerpo de Juana Sánchez con collares, diademas y brazaletes que la amante de Melgarejo jamás había visto ni delirado. |
POBRE LA JUANA Pobre la Juana |
JUANA SÁNCHEZ TENÍA 18 AÑOS Juana Sánchez tenía 18 años cuando llegó a palacio. Melgarejo se encerró con ella tres días y tres noches. Los soldados de la escolta escucharon gritos, bufidos, gemidos... ninguna palabra. Al cuarto día Melgarejo emergió diciendo. - ¡La quiero tanto como a mi ejército! La mesa de los banquetes se convirtió en altar. Al centro, entre cirios, Juana reinaba desnuda. Ministros, obispos y generales rendían homenaje a la bella y caían de rodillas cuando Melgarejo alzaba una llameante copa de coñac y cantaba versos de devoción. Ella de pie, de mármol, sin más ropa que su pelo, desviaba la mirada y callaba. Juana callaba. |
POBRE LA JUANA Pobre la Juana |
ACRIBILLADO EL PECHO DE CONDECORACIONES BRASILEÑAS Acribillado el pecho de condecoraciones brasileñas, Melgarejo cede al Brasil sesenta y cinco mil kilómetros cuadrados de selva boliviana en la amazonía. Nada dijo Juana cuando Melgarejo arrancó a los indios las tierras de sus comunidades y le regaló ochenta propiedades y una provincia entera para su familia. Convertido en general del ejército chileno, Melgarejo entrega a Chile, la mitad del desierto de Atacama, riquísimo en salitre. Con la amputación del desierto, Bolivia empieza a perder su salida al mar. Capitales chilenos y británicos están explotando allí el fertilizante más codiciado por las cansadas tierras de Europa. Nada dijo Juana cuando el devastador Melgarejo había caído. Nada dijo Juana cuando había huido de Bolivia, perseguido a pedradas por los indios. Nada dijo Juana Sánchez cuando supo que Melgarejo malvivía su exilio en un cuartucho de los arrabales de Lima. Melgarejo pasaba las noches aullando ante la casa de los Sánchez. El lúgubre vozarrón hacía temblar la ciudad de Lima. Trancada a cal y canto Juana Sánchez no se muestra ni responde los desesperados rugidos de Melgarejo. Llora y brama Melgarejo, sus puños como truenos contra las puertas de la mansión. Una noche, gritando el nombre de esta mujer, Melgarejo muere de dos tiros. |
MUCHOS AÑOS HAN PASADO Muchos años han pasado Rechazo, aproximaciones Descuido y cavilaciones Descuido de la cultura |
1879 ISLAS CHINCHAS DEL PERÚ. EL GUANO 1879 Islas Chinchas del Perú. El guano. De pura mierda están hechas las colinas que se alzaban en las islas. Durante milenios, millones de aves habían concluido su digestión en las costas del sur del Perú. Los Incas sabían que este guano era capaz de resucitar cualquier tierra por muerta que pareciera, pero Europa no conocía los mágicos poderes del fertilizante sudamericano hasta que Alexander Von Humboldt llevó las primeras muestras. El Perú y Bolivia que habían ganado prestigio mundial por la plata y el oro, pudieron perpetuar su gloria gracias a buena voluntad de los pájaros. Hacia Europa navegaban los navíos cargados de guano maloliente y volvían trayendo estatuas de mármol de Carrara para decorar la Alameda de Lima. Volvían los barcos con las bodegas cargadas de ropas inglesas de dudosa procedencia para arruinar los telares de la sierra sureña. Los barcos traían vinos de Burdeos que han liquidado los viñedos de Moquegua. Desde París se importaron lujosos hoteles completos con cocinero y todo. Al cabo de cuarenta años, están arrasadas las islas. El Perú ha vendido doce millones de toneladas de guano, ha gastado el doble y ahora le debe a cada santo una vela. Pero la guerra no estalla por el guano, que poco queda. Es el salitre quien lanza al ejército chileno a la conquista del desierto contra las fuerzas aliadas de Perú y de Bolivia. |
MONTADO EN BLANCO ENCALADA Montado en Blanco Encalada Y Don Ladislao Cabrera Su sangre tiñe de rojo Demandan de su rendición |
MANADAS DE MULAS ACARREAN LOS CARGAMENTOS DEL SALITRE Manadas de mulas acarrean los cargamentos de salitre hacia los puertos del Pacífico. De los desiertos de Atacama y Tarapacá sale el verdor de los valles de Europa, devolviéndoles el entusiasmo a las cansadas tierras del viejo continente. El salitre o nitrato resulta imprescindible para los negocios de la vida y de la muerte. El salitre o nitrato no sólo es fertilizante. El nitrato mezclado con carbón y azufre se convierte en pólvora. Lo necesita la agricultura y la próspera industria de la guerra. |
OSCUROS LOS INTERESES
Oscuros los intereses En el viejo continente |
CON UNIFORMES INGLESES Y ARMAS INGLESAS Con uniformes ingleses y armas inglesas, el ejército chileno derrumba los palacios de Chorrillos, Barranco, Miraflores y playas de Lima sin dejar piedra sobre piedra. - Nuestros derechos nacen de la victoria dice vencedor el ejército chileno. La guerra del Pacífico, la guerra por el salitre ha terminado. Por mar y por tierra, y con armas inglesas, Chile ha logrado incorporar a su mapa los inmensos desiertos de Atacama y Tarapacá. Perú pierde el salitre y las exhaustas islas guaneras. Bolivia pierde el salitre, su salida al mar y queda acorralada en el corazón de América del sur. En Santiago de Chile celebran la victoria, en Londres la cobran. Sin disparar un tiro ni gastar un penique, John Thomas North se ha convertido en el rey del salitre. Con dinero prestado por los bancos chilenos, John Thomas North ha comprado a precio de bagatela los bonos a los antiguos propietarios de los yacimientos. John Thomas North los compró cuando comenzó la guerra y antes de que la guerra terminara, el Estado chileno tuvo la gentileza de reconocer esos bonos como legítimos títulos de propiedad. |
OSCUROS LOS INTERESES Oscuros los intereses En el viejo continente |
1889 ¿QUIÉN ES JOHN THOMAS NORTH? 1889 ¿Quién es John Thomas North? Hace veinte años saltó al muelle de Valparaíso, ojos de piedra azul, crespas patillas de fuego. Traía diez libras esterlinas en los bolsillos y un atado de ropa en las espaldas. Durante la guerra del pacífico, mientras bolivianos, peruanos y chilenos se destripaban a golpes de bayoneta John Thomas North practicó malabarismos bancarios que lo hicieron dueño de los campos de batalla. Ahora John Thomas North, rey del salitre, fabrica cerveza en Francia, cemento en Bélgica, tiene tranvías en Egipto, aserraderos en elÁfrica, explota oro en Australia, diamantes en el Brasil. En Inglaterra, ha comprado el grado de coronel del ejército de su Majestad, dirige la logia masónica del Estado de Kent, es miembro prominente del Partido Conservador y vive en un palacio cuya gran puerta de hierro fue arrancada de la catedral de Lima, dicen, por soldados chilenos. En vísperas de su regreso a Chile, John Thomas North ofrece un baile de despedida en el Hotel Metropol. Acuden mil ingleses. Los salones del Metropol brillan como soles, y brillan los manjares y los licores. Una ovación saluda al todopoderoso que baja las escaleras disfrazado de Enrique VIII, del brazo lleva a su mujer vestida de duquesa, atrás viene su hija vestida de princesa persa y el hijo con traje de cardenal de Richeliu. El corresponsal de guerra del Times integra el amplio séquito que acompañará a John Thomas North en el viaje de regreso hacia su reino en Chile, donde turbulentas jornadas se avecinan. Allá. En los desiertos conquistados a bala, John Thomas North es dueño del salitre y del carbón y del agua y de los bancos y de los diarios y del ferrocarril, pero en la ciudad de Santiago hay un presidente que tiene el mal gusto de rechazarle los regalos. Se llama José Manuel Balmaceda. John Thomas North vuelve a Chile para voltearlo con un golpe de estado. |
EN LAS CALLES DE SANTIAGO En las calles de Santiago En cambio John Thomas North |
1891 JOSÉ MANUEL BALMACEDA 1891 José Manuel Balmaceda. José Manuel Balmaceda quiso impulsar la industria nacional, vivir y vestirnos por nosotros mismos, decía, presintiendo que la era del salitre pasaría sin dejar a Chile nada más que el remordimiento. Alzó los salarios de los trabajadores y sembró de escuelas públicas el país. En su gestión, el sagrado capital británico corrió el grave riesgo de profanación. José Manuel Balmaceda quiso nacionalizar los ferrocarriles, Balmaceda quiso acabar con la usura de los bancos. Mucho quiso Balmaceda y bastante pudo pero más pudo el enorme presupuesto que John Thomas North destina a comprar conciencias y torce justicias. La prensa de su propiedad desató sus truenos contra José Manuel Balmaceda. Y lo llamó: César ebrio de poder, déspota enemigo de la libertad, hostil a las empresas extranjeras. No menos fuerte resonó el clamor de obispos y parlamentarios chilenos. |
EN LAS CALLES DE SANTIAGO En las calles de Santiago En cambio John Thomas North |
LA SUBLEVACIÓN MILITAR La sublevación militar y el golpe de estado estallaron como un eco y a lo largo de Chile corrió sangre de pueblo. El South American Journal anuncia el triunfo del golpe de Estado diciendo en su primera página: "Chile volverá a los buenos tiempos de antes" El banquero Eduardo Matte también celebra diciendo: Los dueños de Chile somos nosotros los banqueros, los dueños del capital y del suelo. Lo demás es masa influenciable y vendible. Frente a toda esta historia, José Manuel Balmaceda se mata de un balazo. Esta es la historia que quise contar para perpetua memoria, ellos vienen, se llevan nuestros recursos naturales y sólo nos dejan desolación y subdesarrollo. |
ESTA ES LA HISTORIA QUE QUISE CONTAR Esta es la historia que quise contar Patria argentada codicia imperial Esta es la historia que quise contar |
La Paz - Bolivia - 2005
Luis Rico: Canto y Relato |
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